La Asociación de Mataderos de Castilla y León (AMACYL) solicita a la Junta de Castilla y León que llegue a un acuerdo con estos profesionales que evite que los veterinarios hagan el mismo horario que el resto de funcionarios y comiencen las movilizaciones este próximo 7 de abril.
La Asociación de Mataderos de Castilla y León (AMACYL) continúa preocupada por las consecuencias que puede tener para todo el sector cárnico y para el empleo, el conflicto entre los veterinarios oficiales de los mataderos de Castilla y León y la Junta de Castilla y León.
Este viernes 4 de abril, los veterinarios van a tener una última reunión de negociación con la administración regional y si no hubiera acuerdo, empezarían el próximo lunes 7 con las movilizaciones de protesta.
Las recientes noticias recibidas por parte de los veterinarios oficiales destinados en los mataderos, comunicando que van a pasar a realizar el mismo horario que el resto de empleados públicos, si no hay finalmente un acuerdo, ha provocado una gran preocupación ya que esta situación supondría al sector de los mataderos y por ende al sector cárnico, que se abastece de estos, unas pérdidas millonarias. Esta falta de acuerdo, si se mantiene en el tiempo, tendría consecuencias también en el empleo, en gran medida asentado en el medio rural.
La reticencia de la Junta de Castilla y León a satisfacer sus reivindicaciones a estos profesionales, con los cuales convivimos cada día, supone un gran perjuicio colateral al sector. Una industria que producen 920.000 toneladas de carne al año de todas las especies, que supone alrededor del 12 % del total nacional.
La industria cárnica de nuestra región representa el 24,2 % del Valor Añadido Bruto (VAB) del sector. El año pasado se sacrificaron en Castilla y León 95.294.962 animales. Por poner un ejemplo y en términos provinciales, Salamanca destaca con un 57% de los sacrificios de ungulados, principalmente caballos y bovinos, con un 23,5% y un 24,9% respectivamente. Además, Salamanca se posiciona como una de las provincias clave en el sacrificio de porcino, sumando el 33,1% de la producción total, junto con Burgos, que representa el 21,6%.
Una reducción del 45 % de la jornada laboral de los mataderos, por la ausencia de los veterinarios en los mismos, implicaría que cada día se sacrificasen una media de 172.000 animales menos. Esta situación, supondría que tanto el mercado directo como las industrias del sector, tendrían que buscar esas carnes en otros mercados, con el consiguiente perjuicio para los mataderos de Castilla y León, y por supuesto, para los consumidores finales y las industrias. Además, los productores de animales para sacrificio verán incrementados sus costes al tener que alimentar a los animales más días sin obtener un incremento en la rentabilidad.
Ese cálculo se ha realizado sin tener en cuenta las especiales características de esta época del año, Semana Santa, sacrificio de los cerdos de montanera, etc., lo que aumenta esas cifras implicando una notable disminución del PIB.
Por todo ello desde AMACyL solicitamos al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, que tome cartas en el asunto y satisfaga en su justa medida las reivindicaciones de estos profesionales imprescindibles para la subsistencia del sector cárnico de Castilla y León.